Por la tarde, el responsable de Vanguardia ya estaba esperando en la puerta del hotel.
Al ver a Lina, mostró una actitud muy respetuosa:
—Señorita Torres, soy Pablo Gómez, el responsable de Vanguardia. Aquí tiene mi tarjeta.
—Señorita Torres, le doy la bienvenida a Dalia y le agradezco por elegirnos a nosotros, Vanguardia.
Lina asintió ligeramente y recibió su tarjeta. En la tarjeta dorada, se podía leer “Pablo Gómez”. —Señor Gómez, he oído hablar mucho de usted.
—Pero por favor, no sea tan cor