Después de decir eso, Lina se levantó y se dirigió hacia el baño. Sin embargo, Lina ni siquiera se dio cuenta de que, no muy lejos de ellos, varias miradas habían estado posadas en ellos todo el tiempo. Cuando vieron que se iba sola, comenzaron a seguir en la dirección en la que se alejaba.
—Señor Paredes, en Dalia, aparte de Yaicus, solo Vanguardia tiene el poder para negociar el proyecto de varios miles de millones de dólares en sus manos y en los de Señorita Torres—dijeron mientras se acercab