*—Dante:
Ezra volvió a acomodarse y la mirada de Dante se perdió en la de su compañero. Sus ojos permanecieron conectados mientras el vínculo parecía fortalecerse aún más. Las emociones fluían libremente entre ambos mientras Ezra descendía despacio sobre él, sus pliegues extendiéndose y permitiendo que sus cuerpos se volvieran uno.
Dante se mordió el labio al sentir aquel lugar cálido y acogedor envolviéndolo poco a poco. Era una sensación que jamás dejaría de maravillarle, como si hubiese sid