*—Dante:
Ahora que ya había dado a conocer su punto, Dante decidió que era momento de terminar con broche de hora su acuerdo.
Dante se movió por el apartamento hasta la habitación principal. Entró al walk-in closet y, en una esquina discreta, se encontraba la caja fuerte. Introdujo el código sin titubear y extrajo una carpeta del interior.
Había decidido guardar todo allí, en el apartamento público, precisamente por esto: si algún día quería terminar la relación en ese mismo lugar, podía hacerl