*—Ezra:
Ezra decidió dejar los rodeos. Si había alguien con quien podía hablar sin miedo a ser juzgado, ese era Engel.
Con un suspiro, apoyó los codos sobre la mesa y comenzó a contarle todo, desde el principio. Le habló del día en que Dante y él cruzaron la línea en el Oscuro, de cómo le reclamó por haber coqueteado inocentemente con su amigo Ross, de cómo lo había besado sin previo aviso y de la forma en que después se había comportado, como si todo hubiese sido un error imperdonable.
—Fue hu