*—Dante:
En ese momento, Dante vio cómo las lágrimas que habían permanecido atrapadas en los ojos de Adonis finalmente comenzaban a escapar lentamente de ellos. El hombre lloraba en silencio, sin poder hacer mucho más. Apenas podía moverse debido a la herida en su garganta y cualquier tensión podía abrir nuevamente los puntos o empeorar el daño interno. Aquello hacía que la escena fuera todavía más dolorosa. Ver a alguien tan fuerte reducido a ese estado por intentar proteger a otra persona le