*—Ezra:
Dejaron las insinuaciones en pausa y decidieron hacer el pedido.
Dante tomó el control con naturalidad, recomendándole algunos de los platos más exclusivos del menú, describiéndolos con esa seguridad suya que hacía que todo sonara tentador. Ezra no era especialmente aventurero con la comida, pero confiaba en él, así que simplemente asintió, dejándose guiar. Dante terminó ordenando un corte de carne perfectamente sellado, acompañado de vegetales asados con mantequilla y hierbas, una gua