*—Dante:
Al llegar al piso correspondiente de su compañía y cuando entró, notó que las luces de recepción aún estaban encendidas, pero no había rastro de él.
Dante miró su reloj. Pasadas las nueve. Eso significaba que Ezra había pasado por la oficina, pero ya debía estar supervisando el club que le tocaba esa noche. Viernes. El Royal. El club exclusivo para alfas dominantes.
Dante hizo una mueca.
El lugar siempre estaba lleno de alfas arrogantes y pasados de tono.
Quizá debía pasar a echar un v