*—Ezra:
De regreso al apartamento de Dante, mientras avanzaban por las calles, Ezra se quedó mirando por la ventana en completo silencio, con la mente demasiado llena como para sostener una conversación. Saber que no volvería a vivir allí le pesaba más de lo que esperaba, y aunque intentaba convencerse de que podía alquilarlo o venderlo, que seguía siendo un buen lugar después de cinco años, la sensación de pérdida seguía instalada en su pecho como algo difícil de ignorar.
Cuando llegaron, el c