*—Ezra:
Callum se estaba yendo justo cuando la puerta se abrió de nuevo y Dante apareció, entrando con esa seguridad suya que llenaba el espacio sin esfuerzo.
El encuentro entre ambos fue… peculiar. Callum, aún con los ojos ligeramente enrojecidos, se apresuró a limpiarse la cara y, con una risa algo forzada, soltó que Ezra había hecho un chiste terrible. Dante alzó una ceja, claramente sin creérselo del todo, pero no dijo nada en ese momento.
Se limitaron a un breve intercambio antes de que