*—Dante:
Mientras Ezra revisaba con los oficiales, Dante ya estaba tomando una decisión. No iba a dejarlo allí ni una noche más. Era demasiado peligroso, demasiado expuesto. Era evidente que quien había hecho esto sabía que no estaban en casa. Los estaban vigilando.
Y él no iba a volver a fallarle.
—Siento mucho todo esto —dijo Bruce, acercándose.
—Gracias por avisar y llamar a la policía —respondió Dante con seriedad.
El hombre asintió, dudando antes de hablar de nuevo.
—No quiero entrometerme