*—Ezra:
Callum llegó poco después, y tal como Ezra había anticipado, no tardaron en retomar el tema de su “semi luna de miel” con Dante. Entre risas y comentarios cargados de picardía, volvió a contar algunos momentos, cuidando, como antes, de no cruzar esa línea incómoda de dar detalles demasiado íntimos.
A Callum, claramente, le encantaban los chismes, se reía, hacía preguntas, reaccionaba con entusiasmo, pero, aun así, aquel día había algo en él que no terminaba de encajar. Algo sutil, casi