*—Dante:
La primera parada de Dante no fue a su apartamento, en cambio, condujo directamente al hospital, recordando que en el maletero aún tenía la maleta de aquel viaje improvisado, con ropa limpia y sus artículos de higiene. No era lo ideal, pero resolver aquello le parecía más urgente que cualquier otra cosa. Aun así, después de ver al urólogo, pensaba pasar por su apartamento para revisarlo, llevaba días sin pisarlo y, además, tenía que prepararse en el caso de que Ezra viniera a vivir con