*—Ezra:
Todo estaba a oscuras cuando volvió lentamente a la realidad y lo primero que notó fue el ligero frío del ambiente.
Ezra frunció un poco el ceño, todavía medio dormido, y tardó unos segundos en comprender dónde estaba. Cuando sus ojos terminaron de acostumbrarse a la penumbra, se dio cuenta de que estaba solo en la cama y de que afuera ya había anochecido.
Se incorporó despacio, sentándose sobre el colchón mientras se tallaba los ojos con la mano y soltaba un largo bostezo. Su cuerpo s