*—Ezra:
Se preparó para recibir por fin la marca de Dante.
La zona en su nuca aún estaba sensible por lo que pasó el sábado, pero no le importaba. Quería su mordida en su nuca en vez de su hombro. Dante ya lo había mordido, pero no en el lugar correcto. Si Dante quisiera, podría sellar su unión por completo y convertir esa promesa en algo permanente.
—Reclámame… —susurró, inclinando la cabeza hacia adelante para ofrecer mejor acceso.
Dante no respondió. Más bien, sus labios siguieron explorando