*—Dante:
Sus ojos se abrieron repentinamente y, por un instante, Dante quedó suspendido en la nada.
¿Dónde estaba? ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué demonios pasaba?
Su mente tardó unos segundos en despejarse, pero cuando lo hizo, todo regresó de golpe. El reencuentro. La primera vez. El descubrimiento de que eran destinados. Las caóticas sesiones de sexo, los repetidos anudamientos, más sexo… y él llenando a Ezra una y otra vez hasta dejarlo completamente rendido.
Un jadeo grave escapó de su garganta