*—Ezra:
En el todoterreno de Arianny, Deanna conducía con tensión contenida, Arianny iba de copiloto, y en el asiento trasero Jessica sostenía a Ezra, que se sentía más perdido en el calor que en la realidad.
Ezra podía oír las conversaciones como si vinieran desde lejos; lo llevarían a casa, Arianny intentaba contactar a Dante, pero no respondía. Claro que no. Nadie sabía dónde estaba el maldito, y justo ahora su celo había decidido aparecer con cruel puntualidad.
Y otra vez lo pasaría sol