*—Ezra:
En el vehículo privado, Ezra se recostó en el asiento y cerró los ojos mientras el conductor arrancaba; dejó que el movimiento constante del auto le vaciara la mente, al menos por unos minutos.
Cuando el vehículo se detuvo, el conductor anunció que habían llegado. Ezra abrió los ojos, le sonrió y se quitó el cinturón; ya había pagado con tarjeta, así que solo debía bajar.
—Disculpe… —murmuró el hombre desde el asiento delantero.
Ezra volvió el rostro hacia él. El conductor parecía de s