*—Ezra:
Cuando Engel llegó a las seis, Ezra ya se sentía sin energías, con la batería emocional completamente agotada para la velada que les esperaba.
Engel entró como si fuera dueño de la casa, con esa familiaridad que solo tenía con Ezra, y al instante Draco, su gato Bombay, saltó sobre él. El pequeño felino mostró un afecto tan desbordante que hasta hizo que Ezra sintiera una punzada de celos. Draco se frotaba contra Engel, ronroneando con una intensidad que parecía exigir más mimos.
Ezra lo