*—Dante:
Se suponía que era una reunión íntima, solo familia y amigos muy cercanos. ¿Entonces por qué demonios su asistente estaba allí?
Dante le lanzó una mirada inquisitiva a Dominick Delacroix, su primo, que al cruzar ojos con él solo le devolvió una sonrisa cómplice antes de ir directo a saludar a Ezra como si fuera uno más del grupo. Eso lo enfureció todavía más.
Era su maldito día libre, y aunque en ocasiones se daba el lujo de molestar a su asistente en esos días, había estado controlánd