*—Ezra:
Dante conservaba algo de claridad en medio del Rut, porque los llevó de regreso a la habitación, hasta el colchón deshecho por todo lo que habían hecho. Ezra apenas aguantó el trayecto hasta que el alfa lo dejó nuevamente sobre la cama y salió de él por un instante.
En la orilla del colchón, Ezra se abrió para su alfa, dispuesto a terminar una vez más, pero Dante lo giró sin previo aviso y volvió a quedar boca abajo, casi abrazando el colchón.
El alfa lo tomó por las caderas y lo empuj