Luana frunció el ceño al escuchar el tono estridente.
Al girarse, se encontró cara a cara con Hortencia Veronese.
Mi ex cuñada.
Los recuerdos de los años que vivió en la mansión de los Veronese inundaron su mente.
Hortencia y su ex suegra, Berta Veronese, habían convertido su vida en un infierno. Eran mujeres materialistas que despreciaban a cualquiera que no tuviera un apellido "de peso".
En aquel entonces, para no crearle conflictos a Alessandro, Luana había tragado su orgullo y aceptado las h