Lucca, con ternura, dejó que Luana apoyara la cabeza sobre su pequeño hombro.
Le acarició suavemente el cabello.
Durante todo este tiempo, había sido mamá quien los había protegido y les había dado tranquilidad.
Ahora que ya había crecido, podía convertirse en un apoyo para ella.
—Mamá, no te preocupes. Aunque papá no esté aquí, yo te protegeré junto con mis hermanos más pequeños —le dijo Lucca.
Luana apoyó la cabeza con más fuerza sobre su hombro y respondió con una sonrisa:
—Sí, los hombros d