Loren se quedó atónita por un momento.
Luego arrebató la hoja de las manos de Lucca con enojo, preparándose para romperla en pedazos.
— ¿Qué quieres decir? ¡Tienes casi la misma edad que yo! ¿De verdad crees que puedes ponerme a prueba? ¡No me insultes! — gritó Loren.
Lucca no intentó quitarle la hoja.
Solo la miró con calma desde un lado.
— Si crees que vas a rendirte sin siquiera competir, entonces rompe las preguntas. No me importa.
Metió las manos en los bolsillos y la observó con una expre