—De hecho, soy amiga de Vivian y tenemos una buena relación, pero eso no significa que vaya a perjudicar a nadie —dijo Luana.
Esta vez, el asistente de Alessandro parecía incompetente. Después de investigar por tanto tiempo, ¿solo había descubierto eso? ¡Ese tipo de detalles era de conocimiento común en su instituto de diseño!
Luana no había navegado por internet ni había tenido tiempo de regresar a la empresa. No tenía idea de que los ataques e insultos en línea contra ella eran tan frecuentes