Débora estaba tan furiosa con los tres niños que explotó de resentimiento, y por eso dijo aquellas palabras.
Había olvidado por completo su imagen y su elegancia. Pero en ese momento ya no le quedaba ninguna imagen que preservar; el agua había arruinado todo su maquillaje, dejando al descubierto un rostro lleno de rabia y dolor.
¡Por eso Mia se había asustado tanto que incluso olvidó huir!
Lucca y Matteo, que estaban escondidos entre las sombras, vieron que su hermanita estaba siendo intimidada