Vivian no se tomó al chico en serio. Le dijo a Enrique:
—Sabes perfectamente que Héctor es guapo de verdad, así que deja de presumir. No estáis ni en el mismo nivel.
—Tú... —Enrique sentía que se le cortaba la respiración de tanta rabia cada vez que hablaba con ella. Prefirió subir a su cuarto antes de que el estrés le acortara la vida.
—Mira, has vuelto a irritar al chico —dijo Luana resignada.
Vivian se encogió de hombros y sonrió:
—No puedo evitarlo, es gracioso cuando se enfada. Bueno, no v