HASSAN AL-ÁSAD
—Sobre eso… bueno, hay otras cosas que la señora hizo, majestad, pero las sabrá en el transcurso de los días. Solo hay algo que debo decirle —Observé a Jamil, esperando su continuación—. La señora pidió reunirse con los miembros de cada estado.
—¿Qué? —pregunté, mi voz una exclamación de incredulidad, al comprender lo que mi mujer quería hacer.
—Ella pidió reunirse lo más pronto posible con ellos, majestad. Le informo esto porque usted y yo sabemos cómo son los líderes y su forma