CAPÍTULO 53. TU SIGUES AQUÍ CONMIGO
Antonella apareció en la habitación de Iñaki,observó que su escultural torso estaba desnudo, sus firmes brazos la tenía atrapada por la cintura. Con agilidad sus dedos, desabrocharon del sostén.
—¡No! —murmuró con dificultad—, no la toques, no soy yo, es una impostora ¡Mírame! —exigió.
Iñaki ladeó los labios y sonrió reflejándose en la mirada color avellana de la chica.
—Eres todo para mí, pequeña —susurró y volvió a tomarla por los labios.
Una gran oleada de celos, se apoderaron de Antonell