- Maya... Maya, no... no... no...
El sol solo fue visible por unos minutos, antes de ser cubierto por nubes, como si viniera a decirme adiós. Y ahora está nevando. Todo me parece tan oscuro, pero tan brillante.
- Tengo que llamar... a la ambulancia...
Caleb toma su teléfono, en pánico.
- ¡Hola, trae todas tus ambulancias! Soy Caleb Al-Hassan, le dispararon a mi esposa, ¡rápido! ¡Te lo ruego, date prisa!
Luego cuelga pero todavía no suelta su teléfono.
- Caleb... Traté de llamarlo .
- Tengo que.