Cuando estaba a punto de apretar el gatillo, una enfermera se me acerca y pone su mano sobre la mía.
- Tu hijo... me ruega. ¡Tu hijo te necesita!
Abro los ojos de repente.
- Mi hijo ?
- Tu hijo sobrevivió... vamos a hacerle una cesárea a la madre para sacarlo. ella me dijo Por favor, quédate por él.
Y sin dudarlo, tiro el arma al suelo y los policías se me tiran encima. Mi hijo vive... parte de Maya vive...
- ¡Lo dejó ir! exclama el jefe.
Y sorprendentemente, me dejaron ir.
- Detenme, pero déja