Mundo ficciónIniciar sesiónEl brazo de Aaron rodeó con firmeza los hombros de Rose.
—¿Verdad, Rose?
—S-sí, claro.
Su rostro pálido apenas lograba ocultar su sorpresa. Era una expresión familiar, una que Matteo reconocía perfectamente cada vez que ella estaba confundida o en shock.
Los rostros podían parecerse, pero era imposible que dos personas compartieran exactamente los mismos gestos.
Matteo actuó con naturalidad,







