La vibración de un teléfono sobre la mesita de noche despertó a Rose de su sueño. Con los ojos todavía cerrados, escuchó a Matteo responder la llamada y levantarse de la cama.
La voz de Nicole sonaba desesperada al otro lado de la línea.
—¡Matteo, tienes que volver a casa ahora mismo!
Matteo salió rápidamente del dormitorio, procurando no despertar a Rose. Su expresión somnolienta desapareció al instante, sustituida por una mirada completamente alerta.
—Tranquilízate, Nicole. ¿Qué pasó?
—¡Es ma