León
Por más que lo intenté, no podía sacarme de la cabeza la llamada con Isabella. Se repetía una y otra vez: su silencio, la leve dificultad en su respiración, el temblor en su voz cuando finalmente respondió. Incluso a través del teléfono, podía sentirlo. Miedo. No irritación. No enfado. Miedo.
¿Qué podría estar pasando por su mente para que estuviera tan aterrorizada? ¿La habría golpeado normalmente? O peor aún, ¿la había lastimado tanto en el pasado que con solo oír mi voz su cuerpo reaccio