Capítulo 49 —Su Reino
Narrador:
Los días pasaron y Roman no se acercó a ella. No la miraba, no la provocaba, no la buscaba.
Era como si, después de comprar la fábrica, hubiera decidido simplemente ignorarla. Y eso la estaba volviendo loca.
—Ese hombre es una mal*dita bomba de tiempo —murmuró Aylin, revolviendo con impaciencia el café en la mesa de la cocina de Natalia.
Su prima la observó con una media sonrisa, apoyando la cabeza en una mano.
—¿Y por qué te importa tanto cuándo explote?
Aylin a