Capítulo 37 —No está
Narrador:
Las noches eran más largas sin él. Aylin no lo veía desde aquella vez. No lo buscaba, no lo evitaba. O quizás sí.
La mansión era lo suficientemente grande como para que no se cruzaran. Y él, al parecer, tampoco hacía el intento de encontrarse con ella.
Pero algunas noches, cuando se quedaba en la cama, con el pecho apretado y la mente revuelta, se asomaba por la ventana.
Y ahí estaba. El destello naranja de un cigarrillo encendiéndose en la oscuridad. En su rincón