Capítulo 169 —Esa bisutería
Narrador:
Roman estaba sentado en su despacho, con las mangas arremangadas y el rostro inclinado sobre unos papeles que no estaba leyendo. Tenía el ceño fruncido, los dedos tamborileando sobre la madera, como si cada golpe marcara un plan. Dominic apareció en el umbral.
—¿Alguna novedad?
Roman no levantó la vista.
—Necesito que hables con el del hangar.
—¿Cuál? ¿El nuestro?
—Sí. El que mantiene el jet. Que lo prepare.
Dominic lo observó unos segundos.
—¿Como para que