Capítulo 111 —Recuerdos íntimos
Narrador:
Roman regresó al jardín con el ceño levemente fruncido, como si no hubiera logrado despejar la mente, pero forzándose a retomar el rol de anfitrión. Sus pasos eran firmes, medidos, como siempre. Cuando se acercó a la mesa, Sasha lo miró enseguida.
—¿Y el postre?
Él parpadeó, un instante descolocado.
—¡Ah, perdón! Recibí una llamada y olvidé decirle a Amalia que lo trajera.
Sasha lo miró con una ceja levantada, ese gesto que ya empezaba a parecerse demas