Mundo ficciónIniciar sesiónSolo vio una fotografía, solo fue capaz de ver una y le bastó para sentir llamas en los ojos, un fuego que ahora le escocía en el alma y que jamás, jamás, lograría sacarse de la memoria. Luisa corrió sin dirección ni rumbo, como si con eso pudiera aminorar el dolor que ahora le despellejaba cada milímetro del corazón.
«¡Es un mal







