Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuisa pudo dormir esa noche gracias a un somnífero que la señora Amaya le pasó, porque de otra forma no lo habría conseguido. Sin embargo, sus sueños fueron turbios y pesados. En ellos, Luisa veía a Mario cargando un bebé en sus brazos, feliz y orgulloso, y cuando la joven le pedía que se lo dejara ver, el bebé tenía la cara de Rebeca. Impactada, Luisa intentaba correr, pero sus piernas no se







