Las palabras de Rebeca llegaron a oídos de Luisa con la lentitud de un veneno espeso, que demora la caída de cada gota, se esparce con dificultad a través de la sangre y llega hasta el corazón solo después de un muy largo, doloroso y prolongado viaje a través de todo el torrente sanguíneo del cuerpo.
—Todavía no hemos fijado una fecha para nuestra boda —dijo Rebeca, intentando no reír—, pero le voy a insistir a Mario en que debe ser antes de dos meses, porque no quiero casarme con la barriga y