Conducir nuevamente en la ciudad resultaba más que estresante: los trancones, los limpiavidrios en los semáforos, los atracadores, y la gente pobre pidiendo una moneda… Esto es Colombia. Le aterraba ser víctima de un asalto, y el uso del auto blindado que su padre le había dado la hacía sentirse segura en la vía.
En una de sus llamadas a su amiga Rebeca, Victoria le había preguntado por la salud de Andrés. Rebeca le contó que, hacía varios meses, él había salido de la clínica y se encontraba en