Capítulo 46: No necesito tu dinero.
—Daniel no es una buena persona —dijo el hombre con voz tensa, mirando a su hija con severidad—. Le hizo mucho daño a su esposa; andaba aquí y allá, sin respeto ni medida. Te aconsejo dejarlo.
—Pero… yo no sé qué decir —musitó Victoria, bajando la mirada—. Él se ha portado muy bien conmigo.
—Y espero que lo siga haciendo —sentenció él con firmeza, apretando los puños sobre la mesa—. De lo contrario, yo lo mato.
—¡Papá, por favor! ¡No hables así! —protestó ella, visiblemente angustiada.
—Si te h