Victoria, ahora nuevamente fuera de la empresa, continuaba trabajando con su primo. Aunque el negocio marchaba bien y había clientes, su verdadera pasión era la publicidad. Hacía pequeños trabajos en Dubái, pero no era lo que realmente deseaba. Extrañaba la empresa donde antes trabajaba: un ambiente profesional, de apoyo mutuo y momentos agradables con sus compañeros.
Se recostó sobre el escritorio. Su teléfono vibró con la llegada de nuevos mensajes. Era Daniel. A veces sentía que ese hombre l