Daniel moría de ganas por ver a Victoria, pero ella le dijo que, por esos días, estaría muy ocupada con un trabajo que tenía que hacer y era de suma importancia para ella. Esto fue terrible para él, ya que deseaba verla por encima de cualquier cosa. Ella decidió complacerlo y le hacía videollamadas en las horas de la noche para contarle cómo era su día.
__ ¡Quiero hacerte una invitación! Pero no sé cómo está tu pierna.
__ Esto me gusta, voy a hablar con el doctor. ¿Y la invitación es...?