No encontró a nadie que pudiera indicarle dónde estaba la cocina, pero la buscó y la encontró. Se prepararía un sándwich; esto era lo más sencillo de hacer. Victoria estaba pensativa, tan absorta en sus pensamientos que, sin darse cuenta, Andrés había entrado a la cocina por una botella de agua y estaba observándola desde muy cerca.
—Me parece bien que hayas decidido comer algo —dijo él.
Victoria, quien se encontraba absorta en sus pensamientos, al escucharlo tomó conciencia de su realidad.
—Me