Andrés accedió a regañadientes a comer con su madre y hermana. Esa noche se iría a su apartamento, puesto que su prometida llegaría de trabajar fuera de la ciudad. Había estado con ellas toda esta semana y ya se sentía molesto con su madre, quien siempre estaba hablando de Daniel, que cumpliría ya dos años de su desaparición.
—Prescindiré de los servicios de Victoria —dijo Andrés, cambiando la conversación.
—¿Por qué quieres echar a Victoria de la empresa?
—Siento que ella está en el lugar equi