—Mi amor, ¿me estás hablando en serio? —Fiorela había quedado atónita con la propuesta de Benjamín.
—Por supuesto. Yo te amo; mi vida sin ti no tiene ningún sentido. No soy un hombre al que le guste demostrar mucho lo que siente, pero contigo todo es diferente.
—Mi amor, yo también te amo. Tú sabes que tu trabajo no me gusta, pero no imagino mi vida sin ti, sin tus besos ni tus caricias. Tan solo imaginarme despertar a tu lado cada mañana hace latir muy fuerte mi corazón.
—¿Entonces? ¿Acep