**Lyra**
La cocina del campamento olía a gloria.
—Ese rey Lycan es más testarudo que yo… —murmuré con una sonrisa, mientras probaba uno de los platos que el chef contratado por Tharion me había preparado exclusivamente.
No sabía cuál elegir. Cada bocado era mejor que el anterior, como si el mismísimo cielo se hubiera fundido con especias y se sirviera en bandejas de plata.
Cerré los ojos con deleite.
—Diosa Luna… qué delicia —murmuré extasiada—. Podría comer así eternamente.
—Parece feliz y ra