CAPÍTULO 64: LA CAZA DEL ALFA
El viento soplaba con fuerza entre los árboles del bosque alzando las hojas secas del suelo. Thane se movía con una precisión letal, avanzando entre las sombras, sus sentidos estaban alerta y sus instintos eran afilados como una daga. La ira latía en sus venas, impulsándolo hacia su objetivo: el Alfa Azael.
Desde el momento en que Akira le confesó que Azael la había llevado, algo se había roto dentro de él. No podía dejar que aquel hombre siguiera vivo, sabiendo lo